Por Víctor Gallegos. Especial de Intemoda 2010
Fotografía cortesía de Carlos Morales, miembro de la Sociedad Mexicana de Fotógrafos Profesionales.
Ve aquí la pasarela de AGATHA RUIZ DE LA PRADA.
La diseñadora española Agatha Ruiz de la Prada inauguro el ciclo de pasarelas de la feria jalisciense, con su característico colorido, es imposible no asociar el nombre de esta diseñadora a tonos estridentes, presento sus propuestas para otoño, las siluetas de su imaginario colectivo que rompen con los códigos establecidos por la normalidad.
Las siluetas del primer bloque, en el que los corazones fueron el hilo conductor de las prendas, donde un look de falda de cintura alta cubierta por corazones acompañada de una chaqueta de denim y gafas de inspiración sixties fue mi favorito. El espectáculo, porque más que un desfile, las presentaciones de Ruiz de la Prada son un evento colorido que Hunter S. Thompson hubiese disfrutado y aprobado, nos mostró el ADN de esta firma, que ya cuenta con un gran número de líneas bajo el nombre de la diseñadora.
Realmente, la ropa esta dirigida a mujeres con un dominio estético privilegiado, Anna Piaggi podría ser un buen referente, ya que el color y las aplicaciones de algunas prendas exceden los limites de lo lúdico para derivar en algo extravagante, que estoy seguro es parte de la visión de esta diseñadora famosa por sus estilismos rompedores (recordemos su look en la boda de Felipe y Letizia). El desfile fue bien recibido por los asistentes, el nombre impone, pero el “quien se pondría eso” se dejo oír en muchos de los allí presentes al final de la pasarela. La coreografía de las modelos, fue demasiado en tono y movimientos, considero que las modelos debieron de tener una actitud mas cercana a lo fabuloso que esos contoneos y poses naive, porque la final quien lleva un Agatha Ruiz de la Prada debe estar consiente que todas, y literalmente todas, las miradas estarán sobre ella.